Archive for the ‘Satélites’ Category

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El SAC-D Aquarius en el espacio

10 junio, 2011

El satélite argentino SAC-D Aquarius fue lanzado hoy a las 11:20 desde la base Vanderberg de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y fue seguida por videoconferencia por las autoridades nacionales desde el centro Teófilo Tabanera de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), ubicado en la provincia de Córdoba.

El SAC-D Aquarius fue completamente diseñado y construido por Invap en Bariloche para la CONAE. El SAC-D tiene la misión de medir la salinidad de los océanos.


El SAC-D viajará a 26.000 kilómetros por hora y realizará un recorrido completo de la tierra cada hora y media. La página oficial de la misión: SAD-D/Acuarius

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Localizar de todo en tiempo real

14 noviembre, 2010

Localizar aviones en vuelo, seguir el derrotero de barcos por todo el mundo, todo eso y más es posible gracias a diversos portales que utilizan información en tiempo real y geolocalizadores para brindar datos completos con fines, sin duda, a la medida de cada uno.

Los españoles tienen un buscador específico para ubicar aviones en vuelo a través de LocalizaTodo. com Se pueden ubicar aviones, distintos tipos de barcos (incluso en regatas), y también teléfonos móviles.

Para ubicar mapas en tiempo real en cualquier lugar del mundo se puede recurrir a MarineTraffic.com, que encuentra todo lo que ande navegando, pero parece concentrarse en las zonas de mayor trafico marítimo.

Pero para ver absolutamente todo lo que flota en el agua no hay como Sailwx.info, que muestra un mapa del planeta cubierto de navíos por todas partes, como si de una invasión se tratase.

Con estas herramientas, que cuentan siempre con la ayuda de Google Earth, entre otros, es difícil perderse en el horizonte marítimo para no ser descubierto.

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Argentina tendrá un lanzador de satélites

20 octubre, 2008

Si todo sigue según lo planificado, a fines de 2012 la Argentina podrá ingresar en el selecto club de países que disponen de vehículos espaciales propios. Para esa fecha está previsto el lanzamiento del Tronador II, vehículo de unos 20 metros de alto (como un edificio de 6 pisos) que puede transportar una carga útil de 200 kg a 500 km de altura.

A diferencia de ensayos de hace 15 años (durante los experimentos del misil Cóndor, desactivado en 1993), usará combustible líquido, que permite encendidos y apagados durante el vuelo que hacen más precisa la programación de las órbitas en el espacio.

El desarrollo se está haciendo íntegramente en el país y está en manos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), que coordina el trabajo de numerosas instituciones del sistema científico nacional, entre las que se cuentan el Centro de Investigaciones Opticas y el Instituto de Radioastronomía (ambos del Conicet), el Instituto Balseiro, el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba y el Grupo de Ensayos Mecánicos y Ambientales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata.

Ya se cumplieron exitosamente dos etapas del programa Tronador. En mayo de 2007 se lanzó un cohete de prueba, más pequeño, desde Puerto Belgrano, a 30 kilómetros de Bahía Blanca. Y otro algo más grande, el Tronador Ib, se lanzó en mayo de este año.

La base de lanzamiento del cohete definitivo estaría en la provincia de Buenos Aires.

“Es un desarrollo complejo, son cosas difíciles, pero hasta ahora todo va de acuerdo con lo previsto. Estamos muy contentos.”

Desde los Estados Unidos, donde acababa de llegar ayer por la tarde, el doctor Conrado Varotto, presidente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), se refería de este modo al Tronador II, primer lanzador de satélites argentino que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales desarrolla íntegramente en el país.

Este fin de semana, se conoció que la fecha de lanzamiento propuesta para este vehículo espacial está prevista para 2012. En este momento, los países que cuentan con lanzadores propios son los Estados Unidos, Rusia, Ucrania, Japón, China, la India, y la Unión Europea.

“En la actualidad, el alquiler de un lanzador orbital para colocar un satélite en el espacio ronda la cifra de 12 millones de dólares, según el tipo de satélite. El desarrollo completo del Tronador II requerirá una inversión aproximada de cuatro millones de dólares”, explicó el licenciado José Astigueta, responsable científico del proyecto Inyector Satelital de Cargas Utiles y Livianas (Iscul) de la Conae, durante uno de los talleres del Programa de Comunicación Pública de la Ciencia de Córdoba, consigna la Agencia CyTA-Instituto Leloir.

De acuerdo con Astigueta, la meta que se han propuesto los científicos argentinos es fabricar un cohete de 20 metros de longitud, de 30 toneladas de peso, con capacidad para colocar un satélite de hasta 200 kilos de peso a una altura de 500 kilómetros. En el momento del despegue, tendrá una velocidad de 7900 metros por segundo.

El Proyecto Tronador consiste en el desarrollo de un inyector satelital basado en un motor de combustible líquido. “Es la primera vez que la Argentina está comenzando a desarrollar motores líquidos”, indicó el científico de la Conae. Ese tipo de combustible, inútil para el uso militar, permite manejar con máxima precisión y economía el encendido y el apagado del motor del vehículo a fin de orientarlo adecuadamente para la puesta en órbita del satélite.

Navegación controlada

“El motor sólido es como una cañita voladora, una vez que se enciende no se puede apagar. Un cohete de combustible líquido permite encendidos y apagados, lo que lo hace más preciso para programar órbitas en el espacio”, subrayó Astigueta.

La fabricación y el ensayo del motor están bajo la responsabilidad de la Conae, con la colaboración del Centro Atómico Bariloche. “El proyecto se está haciendo con fondos nacionales y recursos humanos jóvenes y muy especializados. Esta iniciativa abre la posibilidad de crear una nueva generación de científicos para que se queden en el país desarrollando alta tecnología”, afirmó Astigueta.

En el diseño y en la construcción del Tronador II participan también el Centro de Investigaciones Opticas del Conicet-CIC, el Instituto Balseiro en el Centro Atómico Bariloche (CAB-CNEA), el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba y el Grupo de Ensayos Mecánicos y Ambientales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, así como el Instituto Argentino de Radioastronomía del Conicet.

El Tronador II será un vehículo de trayectoria controlada para lo que dispondrá de los correspondientes sistemas de navegación, de guiado y control, diseñados y construidos en el país.

“La idea de este lanzador está dentro de un concepto muy moderno en la actividad espacial, que es la arquitectura segmentada ?cuenta Varotto?. Es una nueva concepción en la colocación en órbita de satélites, que admite la posibilidad de que se les incorporen nuevos instrumentos, se les reemplacen partes o que funcionen en conjunto, en clusters. La gran ventaja es que tiene mucha flexibilidad: si uno necesita un instrumento muy especial en órbita, puede llevarlo y ponerlo a trabajar en conjunto con lo que ya está. Eso con la estructura monolítica tradicional es difícil.”

Y enseguida agrega: “Lo más importante es que precisamos vehículos de estas características. Estamos desarrollando el tipo de lanzador que el plan espacial nacional necesita”.

Según explica Varotto, por el tipo de órbita conveniente para la Argentina, la polar, el probable lugar de lanzamiento del Tronador II debería estar en algún lugar de la provincia de Buenos Aires. “En el Sur también hay algunos lugares posibles”, agrega.

Vía La Nación

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INVAP ya construye el primer satélite de telecomunicaciones

28 septiembre, 2008

El Gobierno quiere tocar el cielo con las manos. La empresa estatal rionegrina INVAP (Investigaciones Aplicadas) arrancó con la construcción de ARSAT 1, un satélite geoestacionario de telecomunicaciones que prestará servicios de telefonía, datos, Internet y televisión. Su lanzamiento está previsto para fines de 2011 y es el primero de estas características que se fabrica en el país.
El proyecto involucra una inversión de US$ 270 millones y será explotado por ArSat, una firma creada por el Gobierno hace dos años.

El pasado 28 de agosto, los titulares de ArSat, Néstor Tognetti, y de INVAP, Héctor Oteguy, dieron el primer paso al firmar un contrato de US$ 54 millones para financiar el armado de un satélite que orbitará a 36.000 kilómetros de la Tierra. “El acuerdo abarca toda la construcción. El resto del dinero -los otros US$ 216 millones- se destinarán a solventar los costos de materiales, gastos del lanzamiento y los seguros asociados”, dijo Tognetti.

Más allá de los negocios que se puedan generar, uno de los objetivos de lanzar ARSAT 1 es ocupar una de las dos órbitas ubicadas a 72° y 81° longitud Oeste, que fueron asignadas a la Argentina por la U.I.T (Unión Internacional de Telecomunicaciones). La primera la usa Nahuel 1, un satélite que explotó durante 11 años Nahuelsat, una empresa privada. Si bien el cascajo está operable para algunas transmisiones (como la televisación de los Juegos Olímpicos de Bejing), el Estado le quitó la concesión a Nahuelsat y se hizo cargo de los activos (el satélite y la estación terrena de Benavídez), con la intención de conservar la órbita.

La vida útil de un satélite es de 15 años. Según Tognetti, “no sólo se recuperará la inversión, sino que dará rentabilidad”. Habrá dos formas de explotación. Por un lado ArSat proveerá de ancho de banda satelital a los mayoristas (telefónicas y proveedores de Internet, por ejemplo), y por otro, saldrá al mercado a ofrecer esos mismos servicios, pero a nivel minorista.

INVAP construirá otros dos satélites, que serían lanzados en 2012 y 2013 por un costo adicional de US$ 400 millones. La idea es que parte de esos fondos provengan de la explotación de ARSAT 1.
INVAP es una de las pocas empresas argentinas de alta tecnología. Pertenece a la provincia de Rio Negro y al Estado Nacional. Emplea 580 empleados y se dedican a la fabricación de radares, reactores nucleares y satélites de observación, mucho más simples que el ARSAT 1. Héctor Oteguy, su gerente general, detalla que “los geosteacionarios son es un poco más grandes y complejos”.

El antecedente de ARSAT 1 servirá de plataforma para competir en los mercados globales. “Estamos repitiendo una receta exitosa: usar el poder de compra del Estado para desarrollar alta tecnología en el país”, finalizó.

Antes del boom de los celulares e Internet, las comunicaciones satelitales fueron la gran promesa de los ’90. Y la gran frustración. Pero hoy la esperanza se recicla. ¿Por qué razón? “El mercado está realmente demandado, porque hay nuevos servicios, como la señal de televisión y la provisión de banda ancha en zonas alejadas de los centros urbanos”, explica José Sánchez Elía, un ejecutivo de Iridium , una de las operadoras satelitales que trabajan en el país.

Vía  Clarín

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¿globalizan internet desde el espacio?

22 septiembre, 2008

Más de 3.000 millones de personas se incorporarán a la red gracias a 16 nuevos satélites

El proyecto de O3b Networks, tras el que se hallan compañías como Liberty Global, Google y el banco HSBC, consiste en el lanzamiento de 16 satélites que darán cobertura de alta velocidad y bajo coste a extensas regiones tecnológicamente subdesarrolladas del planeta, posibilitando el acceso a Internet a miles de millones de personas actualmente sin conexión a la red. Por César Gutiérrez.

Para finales de 2010 está prevista la puesta en órbita de la primera tanda de satélites que llevarán Internet a una gran extensión del planeta donde aquél es actualmente innaccesible. Se trata del proyecto de O3b (other 3 billion en inglés, en referencia a los miles de millones de personas actualmente fuera de la red), tras el cual se encuentran socios como el operador de cable Liberty Global, el banco HSBC y Google.

La constelación de satélites MEO (Medium Earth Orbit) circundará literalmente el mundo suspendida en una órbita media, mucha más cercana a la superficie terrestre que aquella en la se hallan los satélites geo-estacionarios, facilitando con ello una mejor, más barata y más rápida transmisión, ya que por ejemplo la latencia (retraso) es menor que la sufrida por estos últimos, con lo que se eliminan esas deficiencias que se traducen a menudo en el eco, durante las transmisiones de voz, o en errores debidos a una deficiente transmisión de datos.

Desiertos tecnológicos

Dispondrán pues de banda ancha y alta velocidad extensos territorios del planeta donde resultan –por motivos principalmente económicos pero en muchos casos también puramente geológicos, debido a las poco apropiadas condiciones del terreno– prácticamente imposibles los tendidos de cable, y donde debido a la falta de esta infraestructura muchos empresarios terminan por desechar sus ocasionales intentos de proporcionar conexión a enclaves concretos.

Por ejemplo Greg Wyler, un empresario tecnológico estadounidense, fundador de O3b, quien intentó hace un par de años proveer de acceso a Internet a una región bastante pobre de África. Según se relata en un reciente artículo en el Financial Times, Mr. Wyler, tras reconstruir una torre de comunicaciones en la cima del monte Karisimbi (en Ruanda) y tender 450 Km de cable hacia escuelas y universidades, terminó por darse cuenta de que lo que faltaba era una más amplia red de comunicaciones a la que poder conectar todo eso, y de que la más cercana estaba a más de 5.000 millas de allí.

Desde el espacio

¿La solución? Satélites. El proyecto para ponerlos en marcha se materializó en cuanto Wyler consiguió llamar la atención de Liberty Global y Google sobre el asunto. Y es que teniendo en cuenta datos como el crecimiento del número de usuarios de móvil en África (que es del 60%), a ninguna compañía con visión de futuro pueden pasarle desaspercibidas las potencialidades que para el mercado de las telecomunicaciones tienen esta y otras regiones en vías de desarrollo.

No parece descabellado que el primer paso que hayan considerado necesario estas compañías para incorporar al mercado global a dichas regiones sea el de conectarlas a la red. Y si no puede ser por tierra (debido a las dificultades anteriormente mencionadas, que se traducen por ejemplo en que actualmente el acceso a banda ancha en África sea 20 veces más caro que en EEUU) ni por mar (los cables submarinos sólo se utilizan actualmente entre los países desarrollados), se hará desde el espacio.

Por otro lado, además de las ya mencionadas ventajas en cuanto a calidad de las transmisiones que ofrecen los satélites MEO con respecto a un satélite geoestacionario, son considerablemente más baratos, incluso aunque en lugar de 1 sean necesarios 16, como es el caso (cuando más baja la altura en la que orbita el satélite, menor la cobertura terrestre que puede ofrecer).

Audiencias globales

Gracias a ello Wyller espera poder ofrecer cobertura de calidad a un precio ocho veces menor que un satélite geo-estacionario. Las velocidades que van a ser ofrecidas mediante este sistema a partir de finales de 2010 a regiones como África, América latina, Asia u Oriente Medio, llegarán a 10 Gbps. Según Google, estas altas velocidades serán necesarias para usar las aplicaciones web que por otro lado desarrolla sin cesar.

La inversión en O3b va ya por los 65 millones de dólares (entre todos los socios) y se calcula que para la conclusión del proyecto ascenderá a 650 millones. Google es optimista con respecto al mismo, y es que entre aplicaciones y satélites incrementarán sus ya de por sí masivas audiencias y por lo tanto sus ingresos en publicidad. De momento, sea así o no, bienvenido sea el proyecto y los 3.000 millones de personas que próximamente podrán incorporarse a Internet.

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Inician las pruebas de resistencia de satélites chino-brasileños

2 abril, 2008

El estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) de Brasil inició esta semana las pruebas de resistencia estática de los satélites Cbers 3 y Cbers 4, los dos próximos que colocará en órbita en su programa de cooperación espacial con China.

El objetivo de las pruebas es simular las condiciones de carga que actúan en la estructura del satélite durante su lanzamiento, informó hoy el Ministerio de Ciencia y Tecnología en su página web.

Los próximos dos artefactos del programa Satélite Chino-Brasileño de Recursos Terrestres (Cbers, por sus siglas en inglés) serán lanzados al espacio en 2009 y 2010.

Los satélites son desarrollados y probados por el INPE en el Laboratorio de Ensayos Estructurales del Comando General de Tecnología Aeronáutica en Sao José dos Campos, municipio del estado brasileño de Sao Paulo.

Los satélites Cbers 1, Cbers 2 y Cbers 2B -los dos últimos en operación-fueron probados en el mismo laboratorio.

Las actuales pruebas, de resistencia estática, son las primeras del Modelo de Calificación del Subsistema Estructura de los satélites.

Por el acuerdo con China, el proyecto, la fabricación y las pruebas del Subsitema Estructura es de responsabilidad de Brasil.

Según el ministerio brasileño de Ciencia y Tecnología, la próxima fase de desarrollo del Cbers 3 y del Cbers 4 es la de pruebas de resistencia dinámica y de vibración senoidal y acústica, que serán realizadas en el Laboratorio de Integración y de Testes del INPE.

Los futuros satélites son versiones mejoradas de los modelos 1, 2 y 2B, el último de los cuales lanzado en septiembre del año pasado desde China.

Los modelos 3 y 4 estarán adaptados con cuatro tipos de cámaras para satélite (Cámera PanMux, Cámera Multi Espectral, Generador de Imágenes por Rastreo de Media Resolución y Cámara Generadora de Imágenes de Amplio Campo de Vista).

El programa de cooperación espacial entre Brasil y China fue lanzado en 1988 y preveía inicialmente el desarrollo, la construcción, el lanzamiento y la operación de dos satélites de vigilancia remota con cámaras generadoras de imágenes.

El éxito del programa llevó a los dos países a renovar los contratos y al desarrollo de otros tres artefactos.

Los equipos, que Brasil utiliza principalmente para vigilar la deforestación de la Amazonía y para informaciones agrícolas, fueron desarrollados para atender las necesidades de China y Brasil.

Los satélites le permitieron a los dos países ingresar al mercado de suministro de imágenes de satélites, hasta entonces dominado por los países desarrollados.

China y Brasil anunciaron recientemente su intención de ofrecer gratuitamente las imágenes de sus satélites a otros países latinoamericanos, africanos y asiáticos.

Vía Argenpress

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Programa para captar satélites con exactitud

4 enero, 2008

El programa Stellite Antenna Alignment es un dispositivo que permite obtener el ángulo correcto al que hay que orientar la antena para captar la señal de satélites.

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El usuario indica las coordenadas de donde está ubicada la antena y el programa calculará de manera simultánea la ubicación de la mayoría de los satelites de de comunicación.

Si bien el cálculo es puramente teórico y no tiene en cuenta factores externos que impiden la correcta medición (árboles, edificios), el usuario puede corregir y medir con exactitud.

El programa es gratuito para uso no comercial.